El verdadero umbral de los RWA no está en la tecnología, sino en la confianza. Lo que los bancos necesitan no es "subir a la cadena", sino acceder a la liquidez de DeFi manteniendo la privacidad, la conformidad y la certeza. Estas tres restricciones duras determinan que las instituciones financieras tradicionales no pueden entrar directamente en las cadenas públicas comunes. El camino más realista: las instituciones primero construyen cadenas privadas para manejar activos sensibles, y luego se conectan selectivamente al mundo de las cadenas públicas a través de tecnologías ZKP+FHE. Detrás de este aumento del 2300% de River, en esencia, sigue siendo un juego de liquidez impulsado por el capital. La verdadera competencia en infraestructura RWA apenas comienza.